La «Aerosilla» comienza a desarrollarse como idea de un grupo de inmigrantes, principalmente austriacos, residentes por los años 50 en Villa Carlos Paz, entre los que se encontraba el Ing. Rodolfo Widner, quien conocía y poseía contactos en Austria sobre estos medios.
Con el aspecto técnico en vías de solución, solo faltaba la conformación de la sociedad y conseguir los capitales necesarios.
Para ello, y por intermedio del Sr. Federico Block, se contactan con los Sres. José Fernando Olmos y Arnoldo Augusto Nicollier a fin de que se encarguen de los aspectos societarios y la obtención de los capitales.
Fue así como en septiembre de 1954 se forma la sociedad Aerosilla S.A.I.C., con un grupo accionario comprendido por los señores Block (padre e hijo), Olmos, Witner, Nicollier, Orsi, Rodil y Langhi, entre otros, con un capital social inicial de $1.000.000 moneda nacional.
Posteriormente, y por razones societarias, se fueron agregando otros grupos accionarios como las familias Cardín, Rodríguez, Ronchi, etc.
Para la ubicación física, se adquiere una franja de terreno de 6 mts. de ancho por todo el desarrollo del cerro y una superficie adicional en la base y en la cima para instalar la infraestructura complementaria de la telesilla.
Prácticamente la totalidad de los elementos constitutivos se fabricaron en Carlos Paz, Córdoba y Buenos Aires, con planos originales provenientes de Austria. En algunos casos, como las pinzas y las sillas, se trajo un ejemplar de cada una como muestra.
La construcción, marcada por desafíos diarios, demandó un año, y el 25 de diciembre de 1955 se abría al público la Primera Telesilla Privada del País y de Sudamérica, que constaba de 40 sillas monoplazas unidas a un cable portante-tractor de 22 mm de diámetro, con 7 torres intermedias y accionada por un motor a explosión.
Luego se construyó la Confitería Superior, complementando lo que inicialmente fue solo la llegada de la Aerosilla y donde se encontraba el contrapeso que mantenía la tensión del cable.
Posteriormente se fueron adquiriendo más tierras en la zona inferior para la construcción de baños y una confitería.
Próxima a cumplir sus 25 años de vida, era necesaria su renovación, no solamente para mantener los cánones de seguridad, sino también para adaptarse a la nueva tecnología existente en el mundo sobre estos sistemas de elevación.
Luego de un pormenorizado estudio de diversos oferentes, todos ellos de origen europeo, se decide la compra de una nueva instalación completa a la firma Pomagalsky S.A., conocida comercialmente como «Poma», quienes ya tenían equipos de esquí instalados en el país.
En un tiempo récord, la instalación demandó 60 días de preparación entre mayo y junio, y 30 días de montaje en septiembre. A fines de 1980 se pusieron en marcha las nuevas instalaciones, con 25 sillas biplaza, capacidad para 300 personas/hora, un cable portante-tractor de 25 mm, 4 torres y un recorrido de 470 metros, accionado por un motor eléctrico de 40 CV con posibilidad de conexión a grupo electrógeno o motor auxiliar en caso de fallas.
Todo el nuevo sistema está comandado por un tablero electromecánico que incluye una sección computarizada para controlar siete sistemas de seguridad independientes. Con el atractivo principal totalmente renovado, era el momento de transformar la tradicional aerosilla en un Complejo Integral
Se inició así la construcción de la piscina con 400 m² de espejo de agua, la compra de nuevas tierras hasta completar las 120 hectáreas actuales, la construcción de locales comerciales, la incorporación del Acuario —hoy uno de los mejores del interior del país— con sala de ofidios, arácnidos, fósiles y criadero de nutrias, la Alfombra Mágica, un nuevo bar y confitería, la remodelación de la zona de acceso, la construcción del Aerotrén (actualmente en un proyecto de ampliación) y la incorporación del Paraíso Perdido, Kansas City, entre otros.
Con la llegada de 2005, en el 50º aniversario y con 5,5 millones de turistas transportados, volvió a surgir la necesidad de actualizar la telesilla. Se adquirieron a la firma Poma 25 sillas nuevas y 1.100 metros de cable de 26 mm, ambos de última generación, con una inversión de 200.000 euros, instalados por técnicos especializados.
Cumplidos 70 años de servicio, la empresa continúa enfocada en la incorporación de nuevos atractivos para mantener vigente el interés del turista y contribuir al crecimiento turístico de Villa Carlos Paz.